Electrónica de segunda mano

La llamada basura electrónica…

La “brecha digital” así llaman los expertos el hecho de que los aparatos electrónicos actualmente tengan una vida útil tan corta, también es el supuesto motivo por el cuál las compañías sacan al mercado de forma tan acelerada nuevos equipos, con características más llamativas, que hacen al consumidos adquirir estos nuevos productos, desechando los que consideran ahora obsoletos.

40 millones de  toneladas de residuos electrónicos se generan cada año en todo el mundo, procedentes de televisores, computadoras, portátiles, electrodomésticos, etc., desechados en su mayoría por Estados Unidos, la Unión Europea y China. De esas toneladas de ”desechos”, solo el 15% aproximadamente es reciclado de forma eficiente desde el punto de vista del medio ambiente.

El 85% restante, ha encontrado su camino en el mercado de segunda mano, son los países como Ghana y el resto de África Occidental los que aprovechan parte de este paraíso electrónico, con una red cada vez más grande de tiendas de reparación y otras actividades, con el fin de sacarle el máximo provecho a lo que otros desecharon.

Desde un adolescente que cambió su Smartphone por uno nuevo, una familia que decidió re-modelar su hogar, hasta un ente gubernamental en cualquier parte del mundo que actualizó su red de computadores, si se suma esto a escala real en todo el planeta, podemos entender que es este el motivo de que salgan contenedores repletos de desechos electrónicos desde países desarrollados, con destino a aquellos en vías de desarrollo.

La diferencia que existe con este tipo de productos de segunda mano con el resto, es que normalmente no es el consumidor final quien los compra, sino un intermediario que lo utiliza para reparar un equipo que posteriormente venderá a un precio más elevado. Lo más curioso, es que en algunos casos el consumidor final, no tiene idea de que está adquiriendo un producto elaborado con elementos de segunda mano.

Existen leyes que regulan esta materia y sentimientos encontrados en cuanto a lo medioambiental nos referimos. Sucede que el reciclar estos residuos electrónicos resulta ser costoso para los países desarrollados, por ende resulta más factible exportar este material a países subdesarrollados, los que pueden aprovechar cierta parte, hacer negocio y beneficiar su economía, la parte controversial es que lo que no se aprovecha en esos países, resulta ser quemado o desechado de manera inadecuada, además existen algunas prohibiciones en algunos países, en cuanto a la exportación de estos elementos por considerarse carga peligrosa, a pesar de esto la práctica se sigue realizando. 

En el caso de Europa, es ilegal la exportación de desechos electrónicos, excepto, para los casos que sean usados en el mercado de segunda mano, al ser un tema tan complejo, pues no se sabe con exactitud qué productos se van a comercializar y cuáles no, por lo tanto se ha vuelto realmente difícil la regulación por parte de las autoridades en esta materia.

Entonces bien, queda claro que actualmente prácticamente nada se desperdicia, y con esta práctica en marcha, los elementos electrónicos pueden tener una segunda vida al ser usados como repuestos en otros equipos, lo que evidentemente hace de esto un negocio, el cual lamentablemente no es del todo transparente, pues como digo, no es posible para el consumidor final saber de dónde provienen dichos elementos.